Entendiendo el síndrome de cuidador

En general, para curar a otra persona requiere una buena dosis de paciencia en ciertas ocasiones.

Si este compromiso excede ciertos límites, Aparecen el estrés, el agotamiento físico y psicológico y tomamos la factura. Es en este contexto que podemos entender el «síndrome del cuidador».

El síndrome del cuidador

El síndrome del cuidador es un trastorno que afecta a las personas que necesitan tomar en esta función.

Se caracteriza por un deterioro gradual de los síntomas negativos. Estos síntomas ocurren porque el cuidador transforma gradualmente su vida en la del paciente y él hace sus problemas que se reúne.

Cuidarse las 24 horas del día de una persona que sufre de una enfermedad o que tiene un tipo de discapacidad, genera una carga necesaria para reducir con los momentos de desconexión, o el abandono del papel.

Taquilla Alguien implica asumir y hacer actividades para las cuales a menudo no estamos preparados y a los que necesitamos acostumbrarse a.

Esta responsabilidad puede eventualmente conducir a este trastorno, ya que de acuerdo con los expertos, el síndrome se desarrolla como el uno mismo Gnant asume tareas (alimentos, medicamentos, higiene …), quienes implican monitorear constantemente a la otra persona, lo que puede ser una carga psicológica y física.

La responsabilidad de cuidar a un paciente requiere un pleno. Compromiso de tiempo, que priva tiempo para centrarse en otras actividades personales y sociales.

Este cuidado continuo crea un agotamiento para el que lo proporciona. Además, crea ansiedad y una sensación de culpa cuando no se dedica a la otra persona en algún momento.

Esto puede derivar hacia la ansiedad, la depresión, el aislamiento, los trastornos del sueño y, especialmente, especialmente la fatiga física y mental.

La vida del cuidador cambia completamente

cuando un La persona ejerce el papel del cuidador, su vida cambia por completo. El tiempo que se dedica a sí mismo se minimiza, lo que afecta sus relaciones personales, sociales y profesionales.

su estado de ánimo, se vuelve más sensible e irritable. Lejos de ayudar, le duele al cuidador, así como a la persona dependiente.

La clave es detectar la apariencia de este síndrome y para evitarlo. Suponiendo que la responsabilidad de cuidar a otra persona, implica prepararse.

Esto pasa por la adquisición de habilidades para la atención médica, así como la organización y distribución de tareas con otras personas para evitar la sobrecarga de funciones y, por lo tanto, ansiedad.

Otro aspecto fundamental de que los expertos apuntan Fuera, es evitar por todos los medios para cancelar su vida social. Es importante continuar disfrutando de unas pocas horas de tiempo libre para desconectarse de esta tarea difícil.

Esto afecta positivamente el estado de ánimo del cuidador y, por lo tanto, será más fácil asumir este rol..

Cuando la experiencia de la otra persona se extiende con el tiempo, una de las opciones más recomendadas es tratar de solicitar apoyo y recursos externos para tratar con esta situación difícil.

Esta alternativa no siempre está disponible para el Cuidador, pero es necesario tratar de pedir ayuda para evitar acentuar los trastornos emocionales que nos trae esta tarea.

es importante, e incluso esencial, que la persona que cuida de otro encuentra otro encuentre el momento de Cuídate de sí mismo o que otra persona la cuida.

De lo contrario, la persona que se encarga de un rol tan hermoso terminará enfermo. Tenemos que cuidar al cuidador porque ¿quién merece más atención que la persona que cuida a los demás?

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